Historia de Molina de Aragón

19º Herencias árabes

Como los romanos, también tuvieron la conquista como propósito, hacer suyas todas las ciudades y aldeas[1], y hacerlas practicar sus maneras de vivir y gobernar. Esta conquista fue adobada con otro objetivo más: Extender unas creencias y a un dios: Alá.

El sistema de gobierno es conceptualmente distinto, el califa, y en su lugar el emir, es el rey, gobernador, caudillo y emperador, pero también y sobre todo es el sumo sacerdote. Su poder reúne el máximo poder político y religioso. No se pueden separar estos poderes.

¿Cómo dominar a los conquistados? Los habitantes ya estaban acostumbrados a depender y pagar tributos, fue establecido por los romanos y después mantenido por los visigodos, por tanto con sólo cambiar las personas estaba solucionado en cuanto al cobro de tributos.

El campo religioso era de su incumbencia: habían de conquistar el pensamiento y las costumbres para que las creencias cambiaran. Para ello lo primordial fue el idioma. La palabra. Y ésa fue la más significativa aportación: su lengua.

Y, juntamente con la palabra, se introdujeron las normas y el pensamiento del islamismo. La aceptación del código o leyes inscritas en la Sharia y la adhesión al Corán como libro de los creyentes revelado por Alá a su profeta Mahoma.

Antes de exponer otra cosa diremos que no eran propiamente árabes, o sea salidos de Arabia, eran mauritanos -por eso los llamaron mauros o moros- que entraron en la península bajo el mando de jefes que procedían del norte de África. Posteriormente, debido a una lucha entres dos familias, omeyas y abasíes, vino de Damasco unos componentes de la familia Omeya. Su jefe Abderramán I (año 756) se estableció como califa en Córdoba, creando el califato.

Ellos hicieron extensiva la domesticación de la cabra y su pastoreo. Desde esa época no solo los ganados comenzaron a ir acompañados por cabras, sino que hatajos de ellas pastaron en las sierras. A partir de este momento las cabradas recobraron una mayor atención, diría que en cada casa, donde no había vacas, una de ellas dio leche para la familia.

La cabra con sus productos ampliaron los componentes para la alimentación. No fue una fuente de riqueza, pero aumentó los artículos alimenticios. Una mejora en la nutrición crea una calidad de vida superior; y una buena calidad de vida quizás no origine más riqueza pero sí una mejor aptitud y poder en el trabajo. Incluso esa calidad de vida daría más longevidad y mayor número de nacimientos.

Tal vez ésta aportara una mínima fuerza para que la taifa de Molina tuviera una mayor natalidad y una producción cuyos excedentes facilitaran al emir la decisión de independizarse y edificar un castillo para defender su alfoz o cora en lo hoy llamado Señorío de Molina, sin olvidar que las ovejas fueron las que aportaron la mayor riqueza.

La ganadería, volvamos a la lanar para recordar que cada vez que había una dominación, ya fuera la romana, que dio otro curso a las ventas de lana, paños y carne que alimentaron a las ciudades cartaginesas y a su ejército, y las dirigió a los puertos en las costas mediterráneas camino de Roma, ya fueran después los visigodos que las desviaron por el norte en dirección a Europa. Todos estos cambios de régimen disminuyeron porque dificultaron la salida de productos ganaderos.

Todas estas alteraciones, entre que se cerraba un camino y se abría otro, creaba un estado de penuria, pérdida de producto y un empobrecimiento de la cabaña causando un deterioro en los habitantes a causa del hambre y por tanto propiciando las enfermedades y la miseria. Tal vez esto explicaría la predisposición a enfermar ante cada nueva invasión, aparte de las enfermedades propias que cada grupo transportaba, a las que ellos estaban, de alguna manera, inmunes, pero no los invadidos.

Hablo de pastoreo con tanta asiduidad por la geografía de nuestra tierra. Estamos en la parte más alta de la cordillera ibérica, a caballo de las dos vertientes con un exceso de montes con cumbres sin apenas vegetación o una vegetación de monte bajo, seguido de grandes extensiones de sabinar, pinares, quejigos, encinas y otras especies, y con pocas tierras llanas para la agricultura. Cuando hablemos de la Extremadura aclararemos el valor económico de la ganadería. Siempre pensando en esta región Molinesa.

Tendríamos que considerar que, durante un tiempo muy largo, estas tierras quedarían fronterizas, entre los reinos de taifas, ante los cuales el castillo de Molina tendría que valerse inclinándose hacia uno u otro, ora al de Toledo, ora al de Zaragoza, y también a un paso de los reinos cristianos.

[1] Este concepto de dominio debido a la conquista lo hemos manejado muchas veces. Todos sabemos qué es poseer, tener algo como propio y de ello vivir. Esto quiere decir el conquistar, poseer, tenerlo como propio. Quienes allí viven y trabajan no son dueños, son siervos-esclavos, los poseemos y de sus productos vivimos: los hemos conquistado. Ellos, ya se las compondrán. Primero que paguen como siervos…

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