Historia de Molina de Aragón

48º De los pesquisidores

Los pesquisidores[1] son quienes eran requeridos para investigar qué había de verdad en las querellas, denuncias, etc.

“Et aquel encartado[2] que fuere preso en casa de alguno, sea traydo ante los alcaldes et ante los pesquisidores et si ellos vieren o connocieren que deue seyer judgado, sea justiciado.”[3]

Al parecer eran ayudantes del juez, aunque tal vez fueran jueces especializados en la investigación de delitos. En nuestro caso dada la peculiaridad del Señorío y su autonomía, dependían del Señor, en esta cédula se habla de justiciado, en otros casos del concejo, y por tanto tampoco jueces especializados sino simples hombres buenos. Esta palabra no supone el afán implacable de los inquisidores. Pesquisidor e inquisidor son dos oficios o cargos distintos, en éste entra la fe, la religión y las tradiciones religiosas. Los pesquisidores (hacen pesquisas) indagan, investigan la veracidad de la querella, están para la averiguación, unas veces para asesorar al juez y otras para confirmar los hechos. Por eso concluye la cédula, si ellos vieren y conocieren que debe ser juzgado, se haga justicia.

Para mejor entender el papel de estos pesquisidores veamos qué se dice de los pesquisidores nombrados por el rey: “En esta guisa deben facer a la pesquisa los pesquisidores y deben lo facer saber al merino en la tierra que fuere de su merindad en el lugar de su merindad en que debe llamar a los hombres buenos del lugar a Concejo…” [4] Se desprende que los pesquisidores no preguntan directamente al reo, sino que reúnen a los hombres buenos del lugar a concejo para interrogarles, esto implica una investigación amplia.

Y así sigue diciendo: “…que aprecien conducho y todas las otras cosas que hovieren menester en aquellos lugares que hizieron la pesquisa los pesquisidores según que el rey lo madare (…) tome lo aguisado que les abunde y no mas, y despues de aquella pesquisa fuera hecha por coducho que los fijos dalgo tomaren en las behetrias por mal fechas… ”[5] Se investiga la conducta y cuanto fuera necesario, preguntando o inquiriendo sobre el hecho o la fechoría.

Es importante decir que se hacían tañer las campanas[6] para anunciar la llegada de los pesquisidores y que todos se enteraran de su presencia[7]. Todo esto respecto a la legislación general y a los nombrados con título real.

Volvamos a los fueros de Molina.

“El que non quisiere dar sus casas a escodrinnar a estos omnes de suso escriptos [juez y pesquisidor] por los encartados o por los enemigos, peche en coto[8] peche cient maravedíes. Si aquel alcalde o ju­rado o pesquisidor non quisiere yr con el querelloso a testimo­niar, el encartado o enemigo peche cient maravedis”[9] Nada se debe ocultar a la investigación.

Aparecen dos situaciones a indagar: la de quien se niega a permitir escrutar en su casa, no importa quienes pidan hacer esta investigación, si el acusado o el acusador, se le castiga a pagar cien maravedíes, así libera “en coto” (según tasa) la multa

Pero podría darse el caso que el pesquisidor no quisiera investigar -casa de sus familiares, amigos o incluso en la suya propia- ni aportar el testimonio tras la investigación, entonces a él se le impondría la multa de cien maravedíes.

“Et qualquiere que troxieren los pesquisidores ante los al­caldes porque ayan derecho, aquél que uencido fuere por juyzio de los alcaldes, peche todo aquello por quanto fuere uencido, et constrínganle los pesquisidores fasta que peche aquello.”[10] Aquí aparece otro papel del pesquisidor, hemos visto que se le imponía el de investigar, comprobar la veracidad de la denuncia, ahora se le señala el de obligar a que paguen la multa “constringanle… hasta que peche aquello”.

La investigación puede ser definitiva según testimonio de los pesquisidores: “…et si los pesquisidores fallaren que uerdat firmaron, faganlos desreptar[11][12] La palabra del pesquisidor decide y, en este caso de veracidad, elimina el reto del querelloso.

En otra cédula: “Et qualquiere que troxieren los pesquisidores ante los al­caldes porque ayan derecho, aquel que uencido fuere por juyzio de los alcaldes peche todo aquello por quanto fuere uencido et constringanle los pesquisidores fasta que peche aquello”[13]

Aparece la categoría dada a los pesquisidores para que los alcaldes acepten a quienes presentan. Y también apunta al papel de obligar: “constringanle” al pago.

“Todo omne que fiio touiere en su casa, maguer non sea de muger legítima, si alguna calonna fiziere et dixiere su padre que non es su fiio, pesquisen los alcaldes o los pesquisidores que por su fiio lo tenie et el padre peche todas las calonnas”[14] Única actividad concreta en que nos presenta una actividad del pesquisidor, en el caso de un hijo extramatrimonial investiguen para la legitimidad con el padre. Dijimos que presentando en el concejo al hijo tenido fuera del matrimonio[15] lo legitimaban y podría heredar. En este caso se trata de pagar la multa por algún delito o falta del hijo.

Con esto ya es suficiente para entender las actividades e importancia del pesquisidor.

[1] “…aunque el Rey puede proveer jueces pesquisidores para la averiguación y castigo de los crímenes y castigos cometidos en su reino, con días y salarios a costa de culpados; pero los Señores de Vasallos, aunque pueden en sus tierras proveerlos, no pueden gravar a sus vasallos en que les paguen los salarios…” “Política para corregidores y señores en tiempo de paz y de guerra…”Jerónimo Castillo de Bobadilla (Madrid 1775) (página 555).

[2] DRAE “Sujeto a un proceso, especialmente penal.”

[3] Fueros Capítulo 18 cédula 4ª.

[4] “Ordenanzas Reales de Castilla, Volumen 2” 1775 (pág. 886) Diego Pérez de Salamanca, Alfonso Díaz de Montalvo

[5] “Ordenanzas reales de Castilla, por las cuales primeramente…” Con privilegio salmanticae, 1560. Sub Philippo II Hisp. Rege. Libro IIII, titulo XI, ley XXIIII. Como deben facer la pesquisa los pesquisidores.

[6] Como anécdota tengo conocido, por comentarios de ancianos, que una semana antes de que acudieran a cobrar la contribución, el alcalde mandaba tocar la campana o echar el pregón para que la gente se preocupara de tener monedas para pagar, porque casi nadie tenía dinero en metálico. Cada una se agenciaba como podía con la venta de un cordero o de lo que fuera para abastecerse.

[7] Los pesquisidores, quando llegaren al lugar donde hovieren de fazer la pesquisa deben fazer repicar la campana…” Ordenanzas reales de Castilla, recopiladas y compuestas por el doctor Alfonso Díaz Montalvo Madir 1779 (página 887).

[8] Drae: Tasa, postura.

[9] Fueros Capítulo 18 cédula 5ª.

[10] Fueros Capítulo 18 cédula 6ª.

[11] Eliminar el reto, quitar el reto.

[12] Fueros Capítulo 20 cédula 1ª.

[13] Fueros Capítulo 18 cédula 7ª.

[14] Fueros Capítulo 28 cédula 12ª.

[15] Fueros capítulo 11º cédula 2ª “Qui ouiere fiio que non fuere de mujer uelada, fagal fiio en conceio…).

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Primavera. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s