Historia de Molina de Aragón

123º El Pedregal como poblado-despoblado-poblado

El Pedregal es un magnífico ejemplo de cómo ocurrió esta situación de despoblación, abuso de apropiaciones, y la vuelta lenta y prolongada de antiguos y nuevos habitantes. No valiéndose, por tardía, del privilegio de Pedro IV dado el 22 de abril del año 1372.

En 1353 aparece en la enumeración de la diócesis de Sigüenza según Minguella: El Pedregal: 1 beneficio de curato 160 ms., también tiene tierras de aniversarios, lo que significa que en la repoblación de Manrique de Lara El Pedregal fue ocupado e incluso se levantó un templo. Os recuerdo que los templos no eran de las dimensiones que ahora vemos, sino pequeños edificos que acogían a los fieles en sus oraciones.

El Pedregal se despobló con motivo no solo de los fríos y las pestes, sino, sobre todo, por las incursiones bélicas entre Castilla y Aragón, era punto de paso desde Monreal.

Que se dieron los abusos que denuncia Pedro el Ceremonioso queda demostrado por la dificultad de restablecer las mojoneras cuando, años después, en 1526 lo pretendieron recuperar. Esta dificultad nace sobre todo porque el lugar con el que mantiene el litigio pertenece a Aragón, y es Pozuel del Campo. El problema continúa todavía hoy. Aparentemente los demás pueblos que asurcan este término aceptaron con facilidad el deslinde[1].

El problema continúa durante algún tiempo y la despoblación también.

En las respuestas al Catastro de la Ensenada, El Pedregal sigue apareciendo como un despoblado. Para las respuestas son invitados dos personas de Setiles, sus regidores “habilitados de tales (regidores)” y no se llama a ninguno de los que ya moran en el despoblado porque no forman un concejo, los llamaríamos un grupo de aldeanos.

Dicen que: “…el término y despoblado sobre que trata es llamado de tradición muy antigua el Pedregal, que así se dice se llamaba cuando era poblado que no saben qué tiempo ni han oído decir hace se despobló…” Es decir que tienen conocimiento de su antigua existencia, cuyo nombre conocen pero no saben desde cuando se despobló.

No obstante también dicen que “El número de vecinos que hay en el referido despoblado son ocho, todos los cuales son comunistas” Esta última palabra: comunistas, quiere decir que viven del común de tierras (en el catastro al menos dos veces se utiliza con la misma acepción).

El diccionario de Sebastián Miñano (1826-1829) dice de él que es un “…despoblado R. (realengo) de España, prov. de Guadalajara, partido y obispo de Sigüenza, sexma del Pedregal; 31 vecinos, 136 habitantes, 1 parroquia aneja de Setiles,…” Nada dice de concejo ni de municipio, se considera como despoblado al no tener ninguna autoridad autónoma.

En la Constitución salida de lasCortes de Cádiz (18 de marzo 1812) apareció la legislación sobre municipios, tal vez lo propiciara, pero no he conseguido saber cuándo se constituiría en municipio.

El Diccionario Geográfico de Madoz (1845) lo describe como municipio con 15 casas, la consistorial y una escuela con ocho alumnos.

[1] Revista de El Pedregal “La Sexma” nº 62 “Los mojones de El Pedregal”.

Anuncios
Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

122º Aldeas despobladas

Según hemos leído en el apartado anterior hubo aldeas que se despoblaron, pero no dice cuáles ni cuántas. Para hacernos una idea voy a valerme de tres fuentes.

  1. A) La relación que el padre Minguella, apéndice núm. III, “Estadística de todas las iglesias que había en la diócesis de Sigüenza a mediados del siglo XIV” Año 1353, cuya lista he presentado en capítulos anteriores[1].
  2. B) La lista de aldeas de las cuatro sesmas que enumeré en el mismo capítulo y que a mediados del siglo pasado aún estaban habitadas[2].
  3. C) El Catastro de la Ensenada donde aparecen todos los lugares que se entienden como tales y con declaración propia aunque ya no estén habitados.

Doy como aldeas abandonadas las que aparecen en el recuento del Padre Minguella y no aparecen como lugares en el siglo XX. Y estas son: Alcalle, Tiestos, Chilluentes[3], Torralbilla[4], Morcos, Tajada y Torre Melgano, Anquella (junto a Hombrados), Palmaces, Pardos (junto a Otilla), Ganavisque, Teros (Junto a Morenilla), Aryas, Veta, Villacabras y Serena (junto a Rillo)

Aclaro un poco algunos nombres como Pardos que es otro distinto del Pardos de la Sesma del Campo, y Anquella que es otra distinta a Anquela la Seca y Anquela del Pedregal.

De la enumeración de lugares habitados en el siglo XX son varios los que no nombra el padre Minguella en su relación de aldeas con templo.

Y son: La Yunta, Aldehuela, Castellar de la Muela, Castilnuevo, Prados Redondos, Setiles, Cuevas Labradas, Lebrancón, Torete, Motos, Pinilla de Molina, y Villanueva de las Tres Fuentes.

Estas aldeas estarían pobladas pero sin templo ni beneficios y por eso no aparecen. Hay que tener en cuenta, por lo de la despoblación, que la relación de aldeas que aparecen en la Historia de Sigüenza del padre Minguella está datada cuatro años antes de que empezaran la guerra de Castilla y Aragón, aunque unos cinco años después de aparecer la peste.

Al haber buscado algunos datos en el Catastro de la Ensenada, he encontrado que Monchel y Galdones son concebidos como lugares autónomos aunque sin población. Por eso usaré el Catastro para consultar cuáles de estas aldeas anteriormente nombradas como posibles despoblados también son señaladas como tales, y si ni siquiera se nombran es que realmente quedaron despobladas en aquel momento.

Alcalle (¿Armalla?), Tiestos, Chilluentes, Torralbilla, Morcos, Tajada, y Torre Melgano, Anquela (junto a Hombrados), Palmaces, Pardos (junto a Otilla), Ganavisque, Tros (Teros junto a Morenilla), Arias, Veta, Villacabras y Serena (junto a Rillo) Todos éstos son despoblados sin género de dudas, a los que hay que añadir, según el catastro de la Ensenada: Galdones, Monchel, y también Villanueva de las tres Fuentes.

Quedan fuera de mis investigaciones otras aldeas despobladas que los mejor conocedores del terreno, en sus pueblos, pudieran presentar como despoblados ocurridos en esta época[5].

Según Portocarero Campillo de Dueñas pudo ser también despoblado por las causas que estudiamos, dice así : “Campillo piensan algunos ser población moderna porque auiendose poblado aura 150 años pretendio el Comun de los lugares del Señorio ser suyo aquel termino como el de los demas lugares yermos, y saco desto alguna parte de renta que goza, pero esto antes arguye que fue poblado en lo antiguo y se despoblo, y yo hallo que estaba poblado año 1426 por instrumento que he visto ante Juan Sanchez escribano”[6]

Aún hubo otros poblados, según Portocarreo, uno entre Concha y Establés: “Palmazes fue Pueblo cercano a Estables y se reduxo a Dehesa y gozandola el Comun por despoblado ha tornado a ser Caserio suyo…”[7] Otro en las proximidades de Molina, aún hoy se conserva algún edifico útil para los agricultores que lo cultivan: “La torre Migalbon Caserio desta Sexma debio de tomar el nombre de alguno que se llamo asi su Dueño o fundador, que no aueriguamos quien fuese, es el ultimo termino de los confinantes desta Sexma por cuyos confines hemos discurrido para proseguir aora por los interiores…”[8]

Concluyendo, todas estas aldeas estaban pobladas en 1353 y por tanto podemos deducir que quedaron despobladas después de las guerras de los dos Pedro.

A pesar de los empeños de Pedro IV de Aragón por habitarlas, seguían despobladas cuando devolvió el Señorío al rey de Castilla.

[1] Vease capítulo 92 Relación de templos y aldeas.

[2] Capítulo 73: Las sesmas y aldeas

[3] Don Diego Sánchez Portocarrero (1603- 1666) dice esto de Chilluentes: “Chilluentes fue Pueblo y a reducido a yermo y debio de ser muy poblado según sus ruinas, su nombre consuena con el de “Chilias” que en griego significa “Mil” y en su termino se an hallado muchas monedas arábigas” Por lo tanto estamos de acuerdo en que fue un poblado antiguo ya reducido a ruinas.

[4] Don Diego Sánchez Portocarrero (1603- 1666) hablando de la antiguedad de Hinojosa dicede esa aldea: “Hinojosa Pueblo de los mejores desta Sexma y donde escribo gran parte desta Historia, con el sitio y nombre presente quisieron algunos que no fuese muy antiguo y que se traslado de Torraluilla despoblado en su termino donde duran ruinas d edificios y un antiguo templo de Santa Catalina” De estas palabras se valen algunos para colocar la desaparición de Torralbilla en su época, siendo que en sus días ya estaba no sólo abandonada sino destruida, por tanto no desapareció en su época sino anteriormente, e Hinojosa no se fundó con los habitantes de Torralbilla sino en época más antigua, ya que fue enumerada en 1353 junto a Fuentelsaz y Torralbilla como aldeas con templo.

[5] En el libro “Historia de Tartanedo. Una aldea en el mundo 1366-2015” Teodoro Alonso sostiene que san Gil fue despoblado en esta época ya que lo hace coincidir con Ciria, de la que habla Jerónimo Zurita diciendo que fue arrasada en una de als incursiones de las tropas de Pedro IV.

[6] Don Diego Sanchéz Portocarrero (1603-1666) Libro manuscrito. Capítulo 12.

[7] Don Diego Sanchéz Portocarrero (1603-1666) Libro manuscrito. Capítulo 12.

[8] Don Diego Sanchéz Portocarrero (1603-1666) Libro manuscrito. Capítulo 12.

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

121ºB Más sobre la despoblación

Para mejor entender la estadística diremos que estos fuegos corresponden a los vecinos que cotizan sus impuestos.

En el capítulo anterior hemos visto como Pedro IV habla de que con tal que las aldeas tuvieran cuatro vecinos se daba por contento para que explotaran todo el término “…la una porque son pocos en nombre como no sean IIII (4) en cada aldea…”[1] Las aldeas por tanto entraban dentro de ese abanico de posibles vecinos (entre los 30 y los 4).

Pero ahora son muchas las que se han despoblado y no hay quien pague impuestos. No importa que en este momento todavía estén en época de perdón de pago para facilitar la nueva repoblación, el caso es que es muy lenta la repoblación y hay que acelerarla.

Por eso el rey redacta esta otra misiva en la que expone “…Como se pertanesca a nos dar lugar de poblar la dita nuestra villa de Molina e las aldeyas e otros lugares del condado d’aquella, e seamos informados que por las guerras passadas entre nos e don Pedro, qui fue rey de Castiella, e por otras occasiones la dita villa no es bien poblada e la mayor parte de las aldeyas d’aquella están despobladas e yermas, ond la cultura e officio divinal no son feytos servidos, ne nos, qui devemos defender e defendemos de enamigos el dito condado, no hemos de las ditas aldeas despobladas alguna renda ne de la dita villa aquello que suele por mantener el dito defendimiento, e por esto, segunt fue­ro de Moliná que dize assi: «aquell qui poblare en Molina e si quisiere ir venda sus casas e su heredat e vaya do quisiere», nos por drecho poriamos procedir por otra manera accupando los bienes sedientes d’aquellos qui assi sin vender sus casas e sus heredades se fueron e.s despoblaron de la dita villa e aldeas e otros lugares del dito condado”[2]

Primero, él se responsabiliza de repoblar el territorio y se da por enterado del daño causado por la guerra última.

Se da por enterado de la situación de las aldeas despobladas y yermas donde el culto y los oficios divinos no se celebran; y nombra tres tipos de poblados: la dicha villa: Molina; las aldeas, y los otros lugares.

Él que necesita de los impuestos para defender la tierra no recibe ningún ingreso de la ciudad para su propia defensa, se refiere al número de personas, ni recibe de las aldeas, ni de los otros lugares.

Recurre al fuero para entender que si se fueron y antes vendieron sus bienes, queda claro, pero si no, es a él a quien pertenecen las tierras y las posesiones de quienes se marcharon.

Por tanto, él por derecho se podría apoderar de todo. Esto ya lo hemos leído en los apartados de los abusos de compra de fincas y venta de herbajes.

Pero, continúa así este documento: “Empero queriendo mas usar de misericordia que de rigor de dre­cho, queremos e mandamos a vos que de nuestra parte fagades pregonar publicament en aquell dia que mas companyas se pueden e deven ajunctar en la dita villa de Molina (…), que todos aquellos qui havian, “han e haver deven bienes sedientes, propiedades o rahices e habitavan o solían tener ante de las sobreditas guerras casas pobladas e lauravan e panificavan las ditas heredades o rahices de la dita villa aldeas e condado, que den­tro un anyo e un dia continuo contadero depues que sera feyta la dita pregunta tornen en la dita villa o aldeyas o condado por seer vasallos del senyor rey e por ha­bitar, laurar e panificar las ditas propiedades o por dar raçones que no son tenidos a lo cumplir” ”[3]

Continúa el pensamiento del rey, comunicando su buen hacer: usa la misericordia antes que el derecho.

Ofrece el perdón y la aceptación a todos los que abandonaron si vuelven: recuperarán sus fincas y bienes y por tanto residirán en sus antiguas casas.

El plazo es de año y medio. No ha de estar esperando indefinidamente dada la situación de amenaza en que se encuentra el territorio.

Como vemos el lenguaje es tan rico y expresivo que se bastaría por sí mismo.

Y si estas tierras no se ocupan, así da fin el documento: “…En otra manera sean ciertos que las ditas propiedades e rayces auremos por confiscadas e aplicadas a nuestros drechos. En esto en ninguna manera no mudedes. Dada en Saragoca, a XXII dias d’abril en el anyo de la natividad de Nuestro Senyor MCCCLXXII…”[4]

En caso de abandono las confiscaría.

Vemos que invita a que vuelvan quienes dejaron sus tierras, el movimiento demográfico continúa. Dije que en Molina se refugiarían muchos, y que por eso es allí donde se han de publicar estas órdenes de amnistía para los antiguos habitantes de las aldeas y este pregón se debe hace en los días de más afluencia de público, o sea en las ferias y fechas de San Miguel.

El empeño de repoblar no queda sin aportación de recursos por parte del rey.

El responsable de todas estas órdenes es su gobernador Ferrán López de Sese

[1] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[2] 1372, abril 22. Zaragoza (Folio 56-57).

[3] 1372, abril 22. Zaragoza. (Folio 56-57).

[4] 1372, abril 22. Zaragoza (Folio 56-57).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

121º A – Seguimos con la despoblación

Hasta ahora hemos hablado de las consecuencias de la cruel guerra, de la peste y de los fríos que originaron la escasez de alimentos.

En este apartado vamos a ver la realidad de cómo afectaron estas circunstancias, principalmente por causa de los once años de guerra entre castellanos y aragoneses.

El miedo lo despertaban las correrías destructivas del cereal y los robos de ganados. Las dehesas donde podían esconderlos entre la espesura eran conocidas por los asaltantes. Procedían de pueblos cercanos y conocían todo los recovecos de los montes. Por tanto el pillaje a que fueron sometidos los hizo abandonar sus casas y pueblos para buscar otros lugares más seguros.

Ellos también se vengaron asistiendo a incursiones para saquear y hacerse con algún botín destruyendo y devastando tierras aragonesas. Pero siempre ha ocurrido que quienes saquean y arrasan son distintos a quienes sufren la revancha y quedan sumidos en el hambre y la miseria.

La reconciliación concedida por Pedro IV y el perdón por los atropellos no les pareció suficiente, el miedo permanecía en los lugares más cercanos, en quienes conocían y sabían el odio causado por los excesos cometidos en tiempos de guerra, y ésta fue otra causa de alejamiento de los hogares. Buscaban refugio entre grupos mayores, mejor defendidos o más lejanos.

El mismo rey en su carta de perdón añadió una cláusula en que decía: “…Otrossi que dedes carta de perdón en general a todos e qualesquiere vezinos de Molina que por maleficios nin por robos nin por furtos nin por tomas nin por otra cosa alguna que hayan feyto en Aragón e a qualesquiere hombres de vuestro regno hasta aqui que non sean pendrados nin tomados nin demandados ellos nin sus bie­nes, salvo ende por su deudo propio conoscido.[1] Todos serán perdonados… esceptuendo que el agresor fuera conocido por el agredido, el rey no se responsabilizaba de que quisiera tomarse venganza o resarcimiento. Y entre las aldeas sabían y conocían quiénes y de qué parte salieron los asaltantes; a veces la aversión recae en el grupo y se olvida al causante individual, por eso quizás alguna aldea sufrió la persecución por un solo individuo depredador.

Aun hubo otra causa a que se hace referencia en este documento y es que todos los que por seguir siendo fieles a los reyes de Castilla se sintieran en peligro y huyeran de sus aldeas. “qui en tiempo de la guerra e apres por muytos males e robos que han sostenido fueron despoblados…”[2] los perdona: “…Assin que d’aqui adelant cuentra ellos o qualesquiere d’ellos o bienes lures, por las razones desusso ditas o alguna d’aquellas, non pueda seer fecha alguna question, petición o demanda civilment o criminal, antes sean d’aquellos absueltos e quitios pora siempre…”[3], serán amnistiados y no se les impondrá castigo alguno por falta civil o criminal, sino que serán absueltos y redimidos para siempre, permaneciendo en sus aldeas. Esto es verdad respecto al Rey y sus jueces. ¿Pero y respecto a los individuos y las aldeas?

Esto que digo es lo que ocurrió con un caso concreto, los de Calatayud tuvieron a Diego Martínez por enemigo, y perdería la vida si entrase en Calatayud, por eso está recluido en Daroca. Bartolomé Sánchez pide al rey clemencia para este hombre en estos términos: “Otrossi que sea la vuestra merce de mandar dar carta de perdón a Diago Martínez de Molina que mora en vuestro ser­vicio en Darocha, el qual non puede entrar en Calataiuf porque es cartado d’ende por una pelea que hovieron los de don Enrique con los de Calataiuf e fue enfamado el dito Diago Martínez que se havia encertado con las companyas de don Enri­que. Plaze al senyor rey en quanto toca ell, salvado empero el dreyto de la part…”[4]

Esto es lo que ocurre, Calatayud contra Diego, Diego al servicio del Rey Enrique acaparó todo el daño causado por estas tropas. Daños generales personificados. El rey Pedro sí lo perdona, pero no puede obligar a aquellos individuos que fueron afrentados directamente por este Diego Martínez, o las tropas que él mandaba. El rey concreta la respoonsabilidad en los individuos o individuo: “salvado empero el derecho de la parte”… Queda preguntar ¿Calatayud en esa parte individual, o es un grupo contra las tropas encarnadas en Diego? ¿O Diego encarna la aldea donde nació y vivió?

El hecho es que varias aldeas quedaron despobladas completamente. ¿Cuántas? No hay nada que nos pueda hacer pensar en número, pero al parecer fue crecido.

Anteriormente hablamos de que en las aldeas apenas quedaron treinta fuegos, como se comenta de Tartanedo y Hererrería, pero en los de Castilnuevo, Checa, Teroleja y Valhermoso no dice el número de fuegos o casas abiertas, por tanto no podemos deducir que todas las aldeas tuvieran al menos 30 fuegos, y ni siquiera de Tartanedo y Herrería, ya que lo que él entrega son los impuestos de hasta 30 pecheros (fuegos). En la relación de aldeas con templo en 1353, -después de la peste (1347) y antes de las guerras entre los dos Pedro (1356-1369)- aparecen algunas conjuntadas con otras en el servicio de curato, lo que significa que para mantenerlo no hay suficientes vecinos que aporten con sus diezmos menores y las rentas de beneficio, y necesita un apoyo en otras aldeas para valerse. Incluso algunos son relatados en terna. Por tanto no todos estaban igual de poblados ya que eran necesarios tres para mantener a un sacerdote. Diré que algunos pudieron no tener curato, incluso ni templo, por tanto no estar enumerados en documento alguno.

[1] 1369, junio 4. Valencia (Folio 8-4).

[2] 1372, abril 24. Zaragoza. (Folio 58).

[3] 1372, abril 24. Zaragoza. (Folio 58).

[4] 1369, junio 4. Valencia. (Folio 8-9).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

120º Del abuso de la venta de hierbas y pastos

Quienes han comprado, aprovechándose del abandono que los pobladores hacen de sus tierras, han hecho cortes de hierbas y de leña y las están vendiendo como si fueran sus dueños. El rey prohíbe esta actividad y exige que entreguen lo conseguido con esta venta fraudulenta.

De la literatura de este documento extraemos varias informaciones importantes.

Que hay aldeas despobladas, aunque ya en el capítulo anterior quedó aclarado.

Que cada aldea tiene un territorio en uso y propiedad que lo delimita de las aldeas que la rodean: “…pertanecían e pertanecen a cada una de las universidades de las ditas aldeas e no a singulares…”[1] y que parte de los términos no cultivados, no pertenecen a los particulares sino al conjunto de aldeanos de la aldea, a su término señalado con límites o mojones.

Que como dijo en el anterior documento estos terrenos son suyos según el fuero de Molina que citó allí y que repito: “…segund fuero de Molina, si los ditos aldeanos se parten (se van) de las ditas al­deas… las possessiones e propiedades que los ditos aldeanos han son nuestras (del conde, en este caso del rey) e tornan a nos…”[2]

En este párrafo se expresa el derecho y posesión real y por tanto la denominación de tierras de realengo con que se conocen y conocerán hasta que, en el siglo XIX, sean vendidas a los vecinos de los lugares a cuyo término pertenecen[3].

También habla de la dependencia de todo el término, ya que los aldeanos pagan al rey sus impuestos: “… pedidos, questias e otras exacciones que pagavan los aldeanos que moravan en las ditas aldeas…”[4], y por eso lo usaban y disfrutaban como propietarios y lo pueden transmitir en herencia, e incluso vender, pero siempre, así aparece en el fuero, junto a la obligación de pago de impuestos.

Pero en el caso de los montes y de las hierbas que pertenecen al conjunto de los habitantes de la aldea no puede adjudicárselas un particular y actuar como actuaba el conjunto de pobladores de esa aldea, fueran cuatro o fueran más.

Para más ofensa los compradores son gentes de Molina: “…Segund havemos entendido algunos singulares habitadores de la villa de Molina qui han compradas possessiones e heredades en algunas de las aldeas de Molina que son despobladas…”[5].

Hay dos razones por las que no puede un particular hacerse dueño del término: “…la una porque son pocos en nombre como no sean IIII (4) en cada aldea…”[6] Es decir que si fueran varios los compradores y vivieran en la aldea no pasaría nada, “sean cuatro en cada aldea”

“…la se­cunda porque no fazen continuo domicilio en aquellas, mas en la dita villa…”[7] Quienes así actúan son de Molina, y además de no hacer vida en la aldea despoblada, viven en Molina.

Y “…no pagan los pedidos, questias e otras exacciones…”[8] Por tanto como los molineses están exentos, en el capítulo anterior hablo del enfado que le causan los abusos de estos personajes exentos de impuestos aunque sean aldeanos que han creado domicilio en Molina para exonerarse del pago[9]. Aunque también le amraga que durante esos tres años, los aldeanos incluso, que son libres de impuestos, realicen estas transacciones porque se supone que compran a cambio de préstamos, y no en mercado.

Por tanto: “…havemos provedido que por los ditos singulares compradores non dexedes vender, arrendar ne dar los di­tos montagos e erbatges…”[10] Prohíbe toda actuación de ventas, arrendamientos y corte de las hierbas. “…constreyendo ellos ad aquesto por imposiciones de penas peccuniarias a arbitrio vuestro, a ellos imponederas e exacciones d’aquellas…”[11] Obligándoles con penas económicas que se realizarán como el gobernador crea oportuno en cuanto a cantidades o incluso a condonarlas.

Pero si se comportaran como los antiguos aldeanos, pagando como si allí residieran, no hay inconveniente en que las posean y usen. “…do ellos se obliguen a donar a nos entegrament los pedidos, questias e otras exac­ciones que nos davan e acustumavan de dar los aldeanos de la aldea o aldeas do son las ditas heredades, plaze nos que hayan los ditos montagos por la manera que los ditos aldeanos los havian…”[12] Se conciben como nuevos ocupantes.

Pedro IV está más al tanto de la trayectoria y las necesidades de esta región recién añadida a su reino que lo estuvo cualquiera de los anteriores señores, fueran los condes o los reyes de Castilla.

[1] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[2] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[3] El primer rey Borbón, Felipe V (1700-1746) en agradecimiento al servicio que Molina le hizo en la guerra contra el archiduque Carlos, concedió a los diputados de Molina sus derechos sobre algunos despoblados de la demarcación, Galdones entre otros.

[4] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[5] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[6] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[7] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[8] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[9] Qué antiguo es el abuso por parte de los gobernantes y de los privilegiados económicamente.

[10] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[11] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[12] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

119º Surgen problemas

Apenas ha pasado un año y aparecen problemas surgidos de la despoblación.

La decisión de repoblar ha sido altamente comprometida por el rey, por eso se enfada, con ira e indignación, ante los abusos que se están haciendo y desobedeciendo su orden de aplazamiento de los impuestos. Sale al paso para corregirlos. “…por aquesto vos dezi­mos e mandamos dius ira e indignación nuestra que a los ditos aldeanos e a cada uno d’ellos servedes el dito allongamiento segund su continencia e tenor…”[1]

En estas cartas de 1371, diciembre, comienza recordando su orden y sus ayudas económicas para repoblar las tierras de Molina. “…Porque las aldeas de Molina las quales assin por la guerra como por otras razones son quasi despobadas se poblassen e cessasse el danyo que por su depoblacion nos ha seguido e sigue, recuérdanos haver elongado los aldeanos e habitadores de las ditas aldeas por tres anyos de todos e qualesquiere deudos en que fuessen tenidos a quales quiere personas assin cristia­nos, judíos como moros, cessantes qualesquiere penas e usuras segund que en la le­tra d’aquen por nos feyta yes mas largament contenido…”[2] Habla de lo que ya comentamos el hablar de la despoblación y de los tres años de amnistía para pagar las deudas, por lo que, además, evita la usura en los préstamos, y en el cobro de estos préstamos. Si él no cobra impuestos durante un tiempo, y establece una amnistía los prestamistas deben hacer lo que él hace.

Y cuenta: “…E como hayamos entendi­do que a instancia e importunidat d’algunos de quien son los ditos deudos el dito allongamient es en todo o en partida revocado…”[3] Se enfada porque algunos, siendo paisanos y conocedores de la situación no se hacen solidarios en la solución de la repoblación e impunemente rechazan la prórroga de tres años para el cobro de las deudas, lo dice expresamente: “…tres anyos de todos e qualesquiere deudos en que fuessen tenidos a quales quiere personas assin cristia­nos, judíos como moros, cessantes qualesquiere penas e usuras…”[4], esta orden suya no se ha respetado. Y con esta indignación exige el cumplimiento “…que a los ditos aldeanos e a cada uno d’ellos servedes el dito allongamiento segund su continencia e tenor…”[5]

Y sigue diciendo: “…E si por razón de las ditas revocaciones havedes feyto enantamientos[6] e execuciones algunas en los bienes de los ditos aldeanos o algunos d’ellos a instancia e requisición de aquellos a qui son devidos los ditos deudos, queremos que los ditos enantamientos e execuciones tornedes al primero stado, las ditas revocación o revocaciones las quales de mi certa sciencia por que se pueblen las ditas aldeas por tenor de la present revocamos en alguna manera no contrastantes.…”[7] exige que todo contrato pagado con propiedades o por enajenaciones a exigencia de los deudores y prestamistas, que se rehaga todo y se les devuelva cuanto se les ha enajenado o quitado por juicio de deudas, tornando a su estado normal anterior.

El empeño repoblador de Pedro IV el Ceremonioso es real y con deseo de que sea eficaz.

En la misma fecha 30 de diciembre del 1371, manda al gobernador de Molina, “Al amado consellero nuestro Ferrant López de Sesse, cavallero, gobernador de Molina, salut e dilección”[8] a quien también ha dirigido la anterior misiva, que suspenda toda venta de despoblados.

“…E lo que es pijor, segund nos yes seydo dado a entender, los passados officiales e vos e los otros presentes, a instancia de creedors de los aldeanos que.s son idos de las ditas aldeas, havedes vendidas muytas de las lures propiedades e possesiones assi a habitadores de la dita villa de Molina como a otros qui por lures libertades no son tenidos de dar e pagar a nos las questas, peytas e otros dreytos a que los ditos aldeanos nos son tenidos, e que aquestas vendidas son seydas feytas por muy pocos precios e iniustos e no servada en aquellas la manera que justament se deve servar…”[9]

Si mal está que no respeten la amnistía de retrasar durante tres años las deudas y cobro de préstamos, aun es peor que aprovechen la situación y compren las aldeas despobladas con precios irrisorios, y por tanto injustos y abusivos.

Y, aún peor, que las fincas y posesiones de los despoblados se vendan a quienes están libres de pagar impuesto por el privilegio que tienen, sean molineses, judíos o moros que también están liberados de estos cargos o otros: a quienes tienen casa en Molina, recordad los fueros, y, en estos momentos, a los aldeanos que tengan posibles y que han sido exentos de impuestos para favorecer la repoblación, esto aún le indigna más.

Y le enfada que haya sido permitido pot Fernando López de Sesse, sabiendo que: “…E pues que sabedes bien que, segund fuero de Molina, si los ditos aldeanos se parten de las ditas al­deas sin licencia o con licencia nuestra e tranportan en otras partes lures domici­lios, las possessiones e propiedades que los ditos aldeanos han son nuestras e tornan a nos…”[10], quienes abandonan las aldeas con o sin permiso del rey, así dice el fuero de Molina, sus posesiones vuelven a poder real, con mayor razón si quienes la abandonaron lo hacen por las causas ya sabidas: “Assi por razón de la guerra de Castiella como por otras razones a nos e vos notorias e ciertas, las aldeas de la vi­lla de Molina son muy despobladas e vacuas de pobladores…”[11]

Por esa despoblación enumera los perjuicios que le acarrean: “…s’a seguido e se sigue a nos grand e avident danyo, porque estando assi despobladas nos non havemos podidas haver ne podemos las peytas, questas, demandas e otras exacciones que hauriamos do fuessan pobladas e son accostumbradas d’ellas haver…”[12] Con todo esto el rey se extraña de que su gobernador no haya caído en la cuenta de que las aldeas despobladas deben “…tornan(r) a nos…” ya que si alguien las repoblaba él recuperaría los tributos, ni que por esa causa se quede sincobrar impuestos que cobraría si fuesen habitadas.

No obstante, se calma y reacciona el rey, deja en manos del administrador Jaime Maestre “fiel d’officio d’escrivan de ración”[13], y del gobernador para que comprueben los fundamentos de estas ventas, y según su recto criterio las juzguen si están valoradas en razón que las admitan como buenas. Pero que todas las adquiridas por los de Molina o por quienes estén librerados del pago de impuestos  que las den por nulas. “…Otrossi queremos que retractedes las vendidas de las ditas possessiones feytas en habitadores de la vila de Molina e otros havientes libertades de no pagar las peytas, questas e otras exaccio­nes en que por aquellas nos son tenidos los ditos aldeanos, assi como aquellas que son seydas feytas en perjudicio e danyo nuestro e de nuestras regalias[14] la qual cosa justament fer non se podia ne puede…”[15]

Los abusos de los que tienen con qué comprar y se aprovechan de estos privilegios para lucrarse a espaldas de la ley creada para esta situación, aíran al rey Pedro y manda imponer orden deshaciendo cuanto se hizo, porque son hechas en perjuicio y daño para él y su soberanía, y ni se podían ni se deben hacer.

[1] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[2] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[3] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[4]1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[5] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[6] Enajenamientos.

[7] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[8] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 43-44).

[9] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[10] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[11] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[12] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[13] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

[14] Rae Preeminencia, prerrogativa o excepción particular y privativa que en virtud de suprema potestad ejerce un soberano en su reino.

[15] 1371, diciembre 30. Alcañiz. (Folio 44-45).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

118º Soluciones a la despoblación

El rey se encuentra con la despoblación y la escasez: “…e otrossi las ditas personas son en tanto menguadas (…) que (…) complir no pue­den a pagar aquellas quantias de dineros que cada un anyo son tenidas de pagar a las retinencias de las fortalezas e castiellos de la dita villa e condado obedientes a la nuestra senyoria…”[1] No le preocupa lo que él pudiera recibir de los impuestos pero sí que los soldados que defienden los castillos le salgan gravosos ya que no pueden ser mantenidos por la ciudad y los lugares donde se encuentran.

Al contestar a Bartolomé Sánchez dice que “…Plaze al senyor rey de fazerlos franchos de pecho a diec anyos, pagadas em­pero retinencias de fuerças e de castiellos, salarios e otras assignaciones qualesquiere…”[2] Los liberó de impuestos durante diez años, pero que pagaran el mantenimiento de los soldados y de los castillos, etc. Aunque él renuncie a cobrarlos por la penuria económica debida a  la escasez de habitantes.

Para esto ordena y quiere que la población existente solucione su pobreza, reedifique y crezca en número de habitantes, “…que no solament las ditas personas en las ditas villa e aldeas mellor puedan estar e habitar, mas enca­ra aquellas villa e aldeas de nuevos pobladores puedan seer reparadas…”[3]

Invita y anima a que con nuevos pobladores se rehabiten los lugares vacíos o medio vacíos. Esta situación podría darnos a entender que algunas aldeas nombradas por el padre Minguella en la relación de 1353 quedaran abandonadas o medio abandonadas e incluso aquellas sin templo o que aún teniéndolo no cotizaran. De aquellas abandonadas o medio abandonadas, por ejemplo Torralbilla y Chilluentes por decir algunas de las que ya tenían iglesia edificada y un pequeño vecindario, desaparecieron.

Propone favorecer la repoblación y para eso “…que por dos anyos, de la data d’esta letra adelant…, las ditas retinencias sean pagadas de qualesquiere dreytos de peatges, lezdas[4], diezmos, tiercos e otros qualesquiere dreytos a nos en la dita villa, términos e condado de aquella por qualquiere mane­ra o razón pertanescientes…”[5], durante dos años el rey se desprende del cobro de todos los impuestos que le pertenecen, y los dedica a ayudar a los lugareños resistentes y a la llegada de nuevos pobladores.

Y si esto no fuera suficiente, propone el rey que, con conocimiento y buen criterio, echen mano de cierta cantidad de dinero sacado de las mercancías que entren o salgan de la ciudad. Incluso aumentar los peajes, y cuantos impuestos se le deberían pagar a él. Y si ni aun esto fuera suficiente “…no bastaran a las ditas retinencias, queremos que en este caso hi sea feyto complimiento de aquellos diezeueyto (18.000) mil maravedíes a los quales reduziemos aquellos cinquanta mil moravedis que los hombres de la dita villa e sus términos solian pagar por mante­ner las ditas fortalezas e castiellos…”[6] es decir que el empeño de solucionar el problema está por encima de sus ganancias. Si no bastaran las rebajas de impuestos, pide que se reduzcan a 18.000 maravedíes los 50.000 que solían pagar para mantenimiento de las fortalezas y castillos del señorío. Y esto durante dos años.

La natalidad no puede solucionar el problema del crecimiento, por lo tanto será necesario que acudan repobladores de otros lugares. No encuentro datos para recabar de dónde acudirían, sí que aparecerán aragoneses que ocuparán las plazas de arqueros en el castillo de Funtelsaz, otros tantos para el de Algar y otro grupo más numerosos en el de Molina. “…segunt hemos entendido, entre los de Maluenda e d’otros lugares que han feyto el dito abalot…”[7] De Maluenda -junto a Calatayud- y de otros lugares de Aragón salieron quienes hicieron el cupo de soldados necesarios.

En este caso es real y verdadero el deseo de solucionar el problema. Otras veces encontraremos que se ordenan cosas, (en nuestro tiempo incluso), pero no se destina dinero para ponerlas en práctica, esto es falta de voluntad eficiente, pero entonces Pedro provee economía para solucionar.

La mortandad causada por los males enumerados: guerra, peste y heladas, fue alta y la despoblación y destrozos causados por los ataques y saqueos, además del miedo, fue significativa. El rey piensa que con cinco años de generosidad podrían ser suficiente para que, lo que la natalidad no solucionara, sí lo harían los nuevos inmigrantes que se asentaran en el territorio.

[1] 1370, agosto 23. Barcelona. (Folio 27-28).

[2] 1369, junio 4. Valencia. (Folio 8-9).

[3] 1370, agosto 23. Barcelona. (Folio 27-28).

[4] Tributos per las mercancías. Distinto de los peajes que correspondían por la defensa o protección. Las tercias era el impuesto que recibía de los diezmos de la Iglesia.

[5] 1370, agosto 23. Barcelona. (Folio 27-28).

[6] 1370, agosto 23. Barcelona. (Folio 27-28).

[7] 1373, junio 1. Barcelona. (Folio 77-78).

Publicado en Primavera | Deja un comentario