Historia de Moina de Aragón

139º De las dotes en el matrimonio

Que las aljamas tenían unas normas matrimoniales y educacionales propias y distintas, no cabe la menor duda.

Las oraciones pueden ser recitadas en hebreo por los judíos y en árabe por los moros. La escritura, los pocos que la saben trazar, será distinta según de qué vayan a tratar: si de oraciones, de actas y escrituras de posesión, ventas, compras, o relatos de sucesos; las oraciones las escribirán en la lengua en que rezan, las demás en la que hablan o en la que exigen las normas del concejo para que todos las entiendan: castellano o latín.

El cualquier tipo de delito es el rabino, o el cadí, como juez quien debe actuar, en las demás cosas ocurrirá lo mismo.

El cristiano no debe inmiscuirse en las cosas de los judíos: “…segund los dreytos divinales es vedado a todo cristiano que en bodas ne en otras solemnidades de aquellas dius encorriemiento de excomunicacion non entravenga…”[1] Por derecho divino les está vedado incluso con penas de excomunión…

Y esto lo dice el rey porque ha llegado a sus oídos que cuando se hace remisión de deudas, o se les castiga monetariamente por algún delito a los judíos no solo se les quitan sus bienes sino que incluso la dote que aportó la mujer al matrimonio les es requisada. “…quando viene o se contece fer execuciones en los bie­nes de los ditos judios o de algunos d’ellos por deudos a que son tenidos e obliga­dos o por otras justas razones…”[2] Y esto podría ser justo teniendo en cuenta siempre las causas o razones suficientes. Ha de recordarse que los cobros de deudas los había retrasado durante 3 años para una recuperación de la despoblación y su pobreza.

Hemos encontrado ya que García de Vera[3] que condenó a un judío a muerte por un delito, se apropió de sus bienes y el rey le obligó a devolver a la viuda las posesiones que le había incautado.

Ahora expresamente dice que para tocar las arras o dotes de la esposa del judío a quien se le confiscan los bienes para cobrar la deuda, o por un delito, “…mas en las arras e dot que las mulleres de los ditos judios han sobre los ditos lures bienes…”[4] se ha de comprobar si las arras y dotes estaban incluidos o no en el documento matrimonial: “…la constitución o constituciones de las ditas arras e dot se deve provar por cartas o testigos cristiano o judio, la qual consequencia no es de si razonable ne justa como en las constituciones de las ditas arras e dot no sea constumbrado de entrevenir cristianos algunos…”[5] Y se debe probar con testigos, cristianos o judíos… Pero no es costumbre que haya testigos cristianos en la entrega de las arras, por tanto tampoco se pueden tomar constitucionalmente como añadidas a los bienes del esposo, ya que el testigo cristiano falta.

Y esto porque: “…segund los dreytos divinales es vedado a todo cristiano que en bodas ne en otras solemnidades de aquellas dius encorriemiento de excomunicacion non entravenga…”[6] No pueden intervenir los cristianos porque está prohibido por derecho divino y caerían en excomunión si asistieran…

“…que a las suyas mulleres satisfeyto sera en las arras e dotes que.s provara ellos en los ditos bienes haver por cartas ebraicas firmadas de dos testigos judíos o por dos testigos judíos, los quales por adveración de aquesto juren com pus solenialment se podra fer, segund la ley de Moysi si donques las ditas mulleres en los ditos deudos no eran obligades o eran tenidas en las cosas por que las ditas execuciones se farian…”[7]

No se tocarán los bienes de arras y dotes de las mujeres judías, y estas dotes serán determinadas por dos testigos judíos que jurarán solemnemente según la ley de Moisés. Así las dotes de las mujeres quedarán libres de ser tomadas para pago de penas pecuniarias[8].

Varias cosas, primera, siempre que se habla de los judíos se nombran como distintos de los moros y de los cristianos. Es muy significativo el acento que se pone respecto a las tres religiones y siempre por algo en que rozan o se atañen y no amigablemente.

Otra, si leemos entre líneas además de lo escrito, es verdad cuanto he dicho de relación separada y distinta. Casi como si de tres aljamas –la tercera la cristiana- independientemente vividas.

[1] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111).

[2] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111).

[3] Véase el capítulo “Los castillos defensivos”.

[4] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111)

[5] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111).

[6] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111).

[7] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 111).

[8] Condenado un judío, o cualquiera otro, sus bienes quedaban confiscados indistintamente, por eso el rey ante las quejas de los judíos libera las dotes femeninas de estas confiscaciones.

Anuncios
Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

El nivel económico, la necesidad y sobre todo el ambiente bélico que se respira es tan denigrante que nadie se atiene a buenas palabras y razones, sino que la incitación y el atraco son obras presentes. El aprovechamiento de los productos de la tierra por parte de otros, no de los dueños, ya los hemos visto en el capítulo de los herbajes y pastos. Ahora aparece el pillaje en relación al mundo prestamista, al judío indefenso.

 

138º Situaciones complejas

Estos encuentros de desavenencia dan origen a delitos en los que debe intervenir la justicia. Y no sólo se darían entre cristianos, o sólo entre moros, o sólo entre judíos, esto no supondría problema porque en cada aljama, o en cada religión de libro, tienen sus leyes y jueces. El problema aparece cuando los imputados pertenecen a distintas esferas. Moros con judíos o cristianos, judíos con moros o cristianos. Casi no hablaría de delitos de cristianos con judíos o moros ya que son los que mandan e imponen las leyes generales y tiene los jueces de su parte.

Para entender mejor esta situación última y su parcialidad, a pesar del gran equilibrio que demuestra el rey Ceremonioso, vemos que: “…Como a nos sea seido supplicado por parte del consello de la universidat de la dita villa e de su condado e del común de las aldeas de aquella que, como por ley de la Tercera Partida por nos confirmada, negun judio non pueda seer advocado en pleytos e actos de cristianos, e algunos judios se antrametan de usar de aquell officio que la dita ley los deviessemos fazer servar…”[1] Según ley los judíos no puedan ejercer de abogados en causas de cristianos. Debemos reconocer su conocimiento en leyes y la buena utilización de ellas, por eso cuando los cristianos están en litigio sea con quien sea, entre ellos, con judíos o con moros, piden que según la Tercera Partida no intervengan otros abogados sino los cristianos y el rey contesta: “…fagades inibicion e vedamiento con pregón en la dita villa que alguno judio no ose advocar en pleytos o actos de cristianos publicament…”[2] Incluso se amenaza con imponer una multa al que no acate esta decisión.

El juez o jueces encargados de imponer justicia, corresponderá a los de siempre, a los establecidos por la ley. Y en el caso de judío contra judío también está señalado el juez: “Otrosí si alguno de los ditos judíos fuere appellant de los ditos adelantados, de la appellacion d’aque.n fazedera ha de conescer el jutge por nos ad aquesto ordonado, el qual en ebraych ha nombre rabi…”[3] Le corresponde al juez que el mismo rey impuso y que en hebraico se llama rabino.

No obstante en los juicios de los delitos internos en las dos aljamas o entre una y otra, ¿quién es el señalado?, hasta ahora era el alcalde y gobernador de Molina, Fernando López de Sese. Pero en Aragón es el Bayle general, por eso el rey quiere imponer las normas de Aragón: “…segunt ordinacion de nuestros antecessores e nuestra, las questiones e pleytos civiles que son entre judio e judio, moro e moro e judio e moro e las puniciones e correcciones d’aquellos son atribuidas a ciertos officiales ad aquesto ordenados, e assenyaladamant a los bayles generales de nuestros regnos e tierras…”[4] Por eso nombra a Jaime Maestre su procurador: “…E por aquesto nos… ordenamos e providiemos que en la villa nuestra de Molina e su termino e condado (…) acomendamos a Jayme Maestre, del officio de la scrivania de ración de casa nuestra…”[5] Y esto lo hace por su conocimiento y experiencia, ya que ha “…explicado de present delant nos que yasea ell haya propuesto muytas vegadas (veces) delant vos como la jurisdicción, actos, correcciones e puniciones civiles de los judíos e moros que son en la villa e partidas de Molina, e la recepción de los pechos e otros dretos a que son tenidos los ditos moros e judios por razón del dito officio se pertanga a ell…”[6]

Pero a los de Molina no les gusta esta decisión del rey nombrando a Jaime Maestre, ni que los acomode a la legislación aragonesa y le piden que cambie y devuelva al alcalde y gobernador de Molina el poder de dirimir los pleitos entre moros y judíos.

El rey les pide que esperen ya que ahora está en Barcelona. “…el qual conescimiento nos reservamos e entendemos a fazer dentro I (un) mes que Dios quiere que seamos en Aragon, appellado ad aquesto la universidat de la dita villa…”[7]

Pero no cambia de parecer. Y con respecto a los pleitos de judío con judío dice al gobernador de Molina y a los alcaldes: “Segund tenor de un privilegio por nos atorgado a la aljama de los judíos de la dita villa, el qual fue dado en la villa de Sent Matheu, (…) en tiempo que aquella villa vino (…) a manos nuestras e el qual prometemos e juramos tener e servar pora siempre, de las questiones e pleytos que son sehidos e son e serán por tiempo entre judio e judio, vos ni alguno de vos non vos podedes nin devedes entremeter ne conescer de aquellas antes ende han a conescer e por de vida fin determenar los ade­lantados de la dita aljama…”[8]

Queda aclarado por el rey, prometió a los judíos y les concedió ese privilegio de su rabino y por tanto será a su manera como se harán las cosas. A partir de aquí ya no hay ninguna otra anotación referida a esta situación con lo que quien intervendrá en cuestiones de pleitos entre los judíos con otros no judíos, será el procurador del rey.

El procurador es el mejor conocedor de la situación de los judíos por la relación directa que tiene con ellos al ser el encargado de toda cuestión económica. La relación exigida para realizar este cometido lo compromete. Los judíos son encargados de colectar los portazgos, responsables de medidas, paladas y otros asuntos económicos, el procurador real tiene que verse en estos asuntos con ellos y además en el cobro de impuestos propios de las aljamas.

[1] 1375, febrero 3. Lérida. (Folio 132).

[2] 1375, febrero 3. Lérida. (Folio 132).

[3] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 114-115).

[4] 1374, julio 4. Barcelona. (Folio 103-104).

[5] 1374, julio 4. Barcelona. (Folio 103-104).

[6] 1374, julio 4. Barcelona. (Folio 103-104).

[7] 1374, agosto 26. Barcelona (Folio 115).

[8] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 114-115).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

137º Rivalidad con los judíos

El haberse recluido formando su grupo o aljama los obligaba a tener unas normas peculiares. Están en una villa y dentro de un señorío donde rigen unas leyes que todos deben respetar y aceptar.

Refugiarse en un entorno, donde sólo cupieran ellos, conlleva una doble frontera: una de protección para mantener sus leyes y costumbres y otra de defensa, ambas coincidentes, para evitar la entrada a cuanto perturbara sus valores.

De la morería podríamos decir algo similar. El hecho de plantear a quienes fueran propietarios la posibilidad de entrar a formar parte del concejo fue rechazado por la comunidad mora. Eso quiere decir que se refugiaban y a la vez se imponían determinadas obligaciones para resguardar su aljama. De otras situaciones o normativas con que se regía la morería no están reflejadas en los escritos de los fueros ni en los documentos de Pedro IV, por lo que no puedo añadir nada más.

Sí diré de la judería. Después de aquellas peticiones concedidas a Samuel Abolafia[1], llega un momento en que la situación ha cambiado y hay algunos problemas de relación con los demás molineses, e incluso aparecen las herencias o las situaciones que las viudas plantean.

El número de judíos que habitan la aljama es escaso. “…de aquellos qui hi son fincados, qui por el poco nombre en que son…”[2] La despoblación les ha afectado. Las causas han sido las mismas que en el resto de las aldeas. Aunque deberíamos añadir alguna más, varios menestrales han buscado otras aldeas o ciudades donde realizar sus oficios y ganarse la vida “…Otrossi como algunos ministrales de la di­ta aljama de Molina vayan por los lugares del dito regno d’Aragon por ganar de lu­res lavores e officios…”[3]

Recordaré la situación que en la Castilla próxima se encontraban, perseguidos por la inquisición, el rey y los señores; el judío condenado perdía sus bienes en manos de la justicia, del rey y de los señores.

Aragón era un respiro para ellos, ya hemos hablado de un Abolafia de Cuenca que pide al rey permiso para aposentarse en su reino, así dice de los de Molina: “…E que muytos de los judios e de las judias de la dita aljama de Molina se son partidos e partidas de aquella e se son venidos a ciertas aljamas nuestras del dito regno d’Aragon e mo­ran aquí…”[4] Con esto vemos como algunas familias abandonan Molina.

Otra causa que pudo influir, aunque más bien podríamos pensar que los mantuviera en casa, fue el cobro de los préstamos que había sido retrasados por orden real para facilitar una recuperación de los deudores “…Por part de la aljama de los judios de la dita villa es sehido proposado revé­rentment delant nos que la alarga de tres anyos que por nos fue dada a los aldea­nos de las aldeas de la dita villa sobre no pagar los deudos en que (…) eran teni­dos e obligados es passada o deve dentro breu tiempo passar, e que por aquesta ra­zón los ditos judios han sufierto grandes danyos porque no han podidos cobrar los deudos en los quales los ditos aldeanos les son tenidos…” [5] Esta orden dada en 1370 ya está a punto de finalizar y por eso en este 1374 los judíos piden que no se prorrogue sino que les sea permitido cobrar los préstamos que hasta ahora por respeto al rey no se cobraban. Y leemos que “…es passada o deve dentro breu tiempo pasar…” el motivo de la queja acaba y podrán al fin cobrar a sus deudos aunque no puedan recuperarse de los daños que esto les ha ocasionado.

El rey ordena que “…los ditos aldeanos e cada uno d’ellos a pagar a los ditos judios los deudos a que les son tenidos forcedes e destrengades segund las obligaciones que han de aquesto e de fuero e custumbre de Molina sera fazedero…”[6] Queda aclarada la voluntad del rey de que acabado el plazo que dio para la recuperación de los aldeanos, los judíos pasen al cobro de su préstamos. Reconoce el rey su obediencia: “…como por impedimento de las ditas alargas los ditos judios no hayan podidos demandar los ditos deudos ni lo hayan querido fer, queriendo servar los mandamientos nuestros contenidos en la carta de la dita nuestra alarga…”[7]

Los aldeanos se ven constreñidos a pagar las deudas atrasadas. Pero echando la vista atrás, el año anterior ocurría esto: “…Quanto al feyto de los judíos que nos feytes saber, que fazen malas obras e tales que son muyto de castigar, vos res­pondemos que nos plaze muyto que los males sean castigados…”[8] Pero ¿por qué hacían estas malas obras? y contesta el rey: “…queremos vos asabantar[9] que la malquerenca es tanta de las gentes contra los judíos que ellos han a demandar a las ditas gentes que los emprestan…”[10] La razón del malquerer es que piden el pago de las deudas.

Pero la situación es alarmante: “…porque los troben sens ninguna defensión, que si por nos o por nuestro tresorero no son defendidos, no durarían un dia ne una hora…”[11], por eso manda que los defiendan: “…queremos que sepats que en los feytos de los ditos judios tengats otras ma­neras que no havedes tenidas fasta aqui, es a saber, que sean guardados e defendi­dos…”[12]

El nivel económico, la necesidad y sobre todo el ambiente bélico que se respira es tan denigrante que nadie se atiene a buenas palabras y razones, sino que la incitación y el atraco son obras presentes. El aprovechamiento de los productos de la tierra por parte de otros, no de los dueños, ya los hemos visto en el capítulo de los herbajes y pastos. Ahora aparece el pillaje en relación al mundo prestamista, al judío indefenso.

[1] 1369, mayo 22. San Mateo. (Folio 10-11).

[2] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 112).

[3] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 112).

[4] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 112).

[5] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 113).

[6] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 113).

[7] 1374, agosto 24. Barcelona. (Folio 113).

[8] 1373, junio 1. Barcelona. (Folio 77-78).

[9] Hacer saber.

[10] 1373, junio 1. Barcelona. (Folio 77-78).

[11] 1373, junio 1. Barcelona. (Folio 77-78).

[12] 1373, junio 1. Barcelona. (Folio 77-78).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

136º Obras para la defensa y provisión de harina

Nada sabemos del deterioro de las murallas. Además como quiera que fuese una obligación de los molineses el cuidado de las mismas, talvez su mantenimiento no hubiese sido suficiente. Al parecer algún deterioro sí hubo ya que se gastaron 400 florines en obras.

De nuevo encontramos que Molina ocupa dos espacios la villa y el cinto. Este dinero es para obras en defensa de la villa. El cinto, o sea las edificaciones situadas fuera de la muralla, no puede defenderse con la misma intensidad por lo que todos deberían refugiarse en el interior, es decir en la villa.

“…nosotros haviamos provedido ya que se obrasse en la dita villa lo que hi fuesse menester… de los dineros de las primicias dasse a Jayme Maestre quatrozientos florines por repara­ción e obra que fiziese fazer aquí en Molina…”[1]

Las obras realizadas no son obra nueva sino reparaciones “…pero si ultra los CCCC (400) florines hi ha mas menester, lo que no pensamos si obra nueva no empecavades sino la reparación, enviárnoslo a decir…”[2]

A pesar de las órdenes del rey el dinero no acaba de llegar y para aclarar el atraso comunica “…Quanto a l’otro que nos feytes saber que había­mos mandado dar a los minsageros que eran venidos aqui de Molina CCC (300) florines pora las obras de los muros de Molina e no los han podidos haver de nuestros officiales, nos desplaze porque no ge los han dado, pero pensamos bien que lo han escusado porque han havido a complir a las otras fuerças de las fronteras, pero agora nuevament les havemos mandado que los paguen luego sin nenguna falta…”[3] En esta última notificación ya nos queda claro que las obras realizadas eran en las murallas.

¿Pero a cuanto equivalen los 400 de los que llegaron 300 florines en moneda jacetana, o sea en sòlidos jaqueses? El mismo rey nos lo indica en el documento que envía a Bernardo Arlovín.

“…tribuatis et exsolvatis (…) quatuor mille octingentos solidos iaccensium in moneta florenorum d’Aragonia facto compoto de eisdem ad racionem decem solidorum iaccensium prò quolibet floreno…”[4] La relación de equivalencias es de 10 solidos por un florín, o sea 4.800 sólidos para reparar la muralla. Hay un problema de contabilidad en estos tres escritos que no sé solucionar.

Pero, en fin, podemos saber dónde se hicieron estas obras de la muralla. El 27 de noviembre del mismo 1373 dice el rey haber recibido carta en la que se habla entre otras cosas “…de las obras de los adarves en la vila nuestra de Molina…”[5]

No quiero pasar por alto esta decisión del rey Pedro IV digna de hacerse saber.

En capítulos anteriores hemos visto la preocupación por que no faltara pan con que alimentar a sus soldados.

Ahora, pide que no se venda el trigo que le corresponde de sus tercias reales, sino que se muela y se guarde en previsión de que faltase en caso de ataque.

“Segunt havemos entendido vos havedes mandado a Jayme Maestre que acá otxocientas fanegas de pan que son nuestras del diezmo de Molina, que las venda… la qual cosa, pensando lo tiempo en que somos e como la dita vila de Molina esta en grand frontera de Castiella, no.ns semella se deba facer que lo dito pan por ninguna manera sea en esti caso vendi­do, antes seria menester que mas ni oviesse segunt vos sabedes que es menester a toda fuerça, specialmiente que esta assin en frontera… Otrosí havemos sopido que lo dito Jayme Mestre faze pan bescuyto de la fariña que se perdía aqui en la furcas (arcas) de Molina segunt por vos nos era estado significado, la qual cosa tenemos por bien, e assi mandamos vos que hi dedes toda aquella mellor dreca que podedes que.l dito bescuyto se faga por que la dita fariña mas no se guaste…”[6]

Más pan sería necesario, “…que mas ni oviesse…” dada la situación en que Molina se encuentra “…specialmiente que esta assin en frontera como face exa…”

Pero lo que interesa es la manera cómo se conservará la harina que comienza a estropearse, (en lenguaje de los campesinos a apolillarse), para conservarla la amasan y cuecen haciendo bizcochos. “…faze pan bescuyto de la fariña que se perdía aqui en la farcas…”

Y al rey le parece muy bien.

De aquí le viene a Molina sus magníficos bizcochos llamados “pata de vaca” y otros típicos de muy exquisito sabor. El bizcocho ya lo hacían en 1373.

[1] 1373, junio 15. Barcelona. (Folio 78).

[2] 1373, junio 25. Barcelona. (Folio 79-80).

[3] 1373, junio 25. Barcelona. (Folio 79-80).

[4] 1373, julio 23. Barcelona. (Folio 80).

[5] 1373, noviembre 27. Barcelona. (Folio 84-85).

[6] 1373, agosto 8. Barcelona. (Folio 80-81).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

135º Fuerzas para Molina y los castillos

El año 1372, el rey continúa proveyendo dinero para pagar a las tropas de Molina, solucionando los problemas que se le plantean y colocando a los molineses en puestos que les satisfagan aunque sean secundarios.

El 7 de enero 1373 pide a los maestres de las cecas de Valencia que envíen rápidamente dinero a Molina para pagar a los soldados de a caballo y de a pié porque se les deben dos meses de atrasos y han amenazado con desertar[1], pero como no basta con el que puede enviar el de Valencia, recurre para completar la cantidad a Berenguer de Cardinachs para “…los dits homens de caball e de peu menases que a partirán de les dites forces e castel per tarda del dit sou, e ia de fet se.n foren partits sino que per ell es estada feta alguna manleuta de que.ls es estat fet per ell alcum socorriment…”[2] El rey cumple y paga los atrasos.

Pero a mediados del 1373 el rey Enrique II de Trastámara termina de apaciguar Extremadura y se dirige hacia Navarra. El rey Pedro vuelve a fortalecer los castillos y a dotarlos de más milicia. El peligro se acerca.

En abril 27 provee para la paga de 25 de a caballo, 10 hombres armados y 70 ballesteros: los que ya estaban, más los 10 armados.

El 3 de mayo abronca al justicia, a los jurados y a los prohombres de Daroca porque no han tomado en serio el contratar caballerías para llevar pan a Molina cada vez que se lo requirieran.

El 4 de Mayo ordena al gobernador de Aragón que mande 30 caballeros para socorrer a la guarnición de Molina, además de 50 o 100 ballesteros. Y que unos y otros sean reclutados de las distintas plazas donde ya han sido adiestrados y que sean de dentro de su reino “… provediscas que el dito gobernador de Molina sea acorrido de XXX hombres a caballo e L (50) o C (100) ballesteros que demanda, e en aquesto querades prender… con las ciudades, villas e lugares del reino que los ditos hombres….sean prestament havidos del propio regno…[3]. Molina aumenta en población, al menos con estos aragoneses que llegan, aunque sean soldados, ¿permanecerán o no?

Con la misma fecha manda al gobernador de Molina el comunicado de su decisión de mandarle hombres y, para que no se preocupe, también el pan. Y, por supuesto, “…armas: paveses, elmos, viratones e otras cosas necesarias por abastecimiento d`aquexas fortalezas…”[4]

El 11 de mayo manda una misiva a todos los oficiales de su reino para que presten las caballerías necesarias para transportar las armas necesarias y comprometidas para la defensa de Molina.[5] Al parecer las armas no han salido todas del mismo lugar, o quizás en el recorrido han de cambiar de caballerías en según qué lugares o etapas y por eso son tantas las misivas y a tantos puntos de Aragón.

El 13 de mayo el rey previene de un posible ataque y advierte así al gobernador de Molina:

“Governador: Porque havemos entendido que.l rey de Castiella hace equipos de companyas de cavallo e de pie por venir a las fronteras, havemos ordenado e que­remos que por vos seyan emprados, procurados L (50) homens de cavallo e C (100) balleste­ros los quales estén apparellados por manera que luego, como a nos sera cierta que.l dito rey vienga o embie companyas enta las ditas fronteras e por nos lus sera mandado, s’ende vayan e.s meten dentro la dita villa por defender aquella segund conviene. E por que por menga de sueldo no finesca una hora, nos havemos provedido que Bernat Arlovin tienga aleados los drechos de las primicias de las quales, si mester sera, lus seya feyta paga de III (3) mesos, es a saber, a los de cavallo a cada uno a razón de VI (6) sueldos jaqueses por cada dia, e a los ballesteros a razón de II (2) sueldos a cada uno por cada dia. Por que vos mandamos que empredes e procuredes los di­tos hombres a cavallo e ballesteros e aquellos fagades star aparellados por manera, que si mester fuere, que tomen el dito sueldo e se meten dentro la dita vila. Quere­mos pero e nos plaze que en estos L (50) hombres de cavallo e C (100) ballesteros seyan comptados los XX (20) hombres de cavallo e L (50) peones de fray Martin López de Sesse, los quales agora tiene segund dizen dentro la dita villa, si sufficientes serán, pero que no tomen sueldo fasta el dia que los otros que hi han de ir lo tomen. Dada en Barchinona, a XIII (13) dias de mayo en al anyo de la natividad de Nuestro Senyor MCCCLXXIII (1373). Rex petrus.”[6]

Primero, el rey de Castilla se moviliza hacia las fronteras. Segundo, proveemos 50 caballeros y 100 ballesteros preparados. Tercero, en cuanto nos enteremos del movimiento castellano avisaremos para que los caballeros estén en la villa para su defensa. Cuarto, para que no haya problemas se les dará una paga que corresponda a tres meses y será de 6 sueldos por día y a los ballesteros de 2 por día. Quinto, que no dude en entregar las pagas y que en ello tenga también incluidos a sus veinte caballeros y a los 50 peones de Fray Martín de Sesse. Sexto, que a todos en el mismo momento se les dé la paga.

Ordena a Daroca que envíe 8 soldados a Molina[7], en definitiva a la que más aprovechará la defensa de Molina es a ella, a Daroca.

Pero estas disposiciones se tendrán en cuenta sólo si llega el ataque, hasta entonces los sueldos serán los de siempre y como siempre se pagará, o sea, sin adelantos[8].

Ya está Molina servida de hombres y armas para su defensa.

Ahora habrá de cobijar a unos y a otros. No quedarán a la intemperie.

[1] 1373, enero 18. Barcelona. (Folio 65).

[2] 1373, enero 17. Barcelona. (Folio 65-66). (Los dichos hombres de a caballo y de a pié amenazan que se irán de las dichas fuerzas y castillo por la tardanza del dicho sueldo, y de hecho ya se habría ido si no es que les ha sido entregado algún adelanto y algún socorro…).

[3] 1373, mayo 4. Barcelona. (Folio 71).

[4] 1373, mayo 2. Barcelona. (Folio 71).

[5] 1373, mayo 10. Barcelona. (Folio 73).

[6] 1373, mayo 13. Barcelona. (Folio 73-74).

[7] 1373, mayo 13. Barcelona. (Folio 75).

[8] 1373, mayo 13. Barcelona. (Folio 75).

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

134º Agricultura

Mientras en los documentos del rey Pedro se habla de los ganados en la sierra, de los pastos y herbajes, y del dominio o propiedad de los territorios abandonados, nada se dice de la agricultura.

Encontramos una referencia en Bartolomé Sánchez pidiendo al rey que quite el impuesto del pan (trigo): “…Otrossi por quanto los aldeanos de la dita villa son spoblados que se puedan poblar que sea vuestra merced de los quitar por algún tiempo de pecho e el pan deielo quitar pora siempre e los moravedis por el tiempo que fue la vuestra merced…”[1]

Y también, a un particular muy afecto a él, cuando le perdona la deuda en pan adquirida por un antepasado suyo, a los Abolafia. “…Otrossi que havedes por quitios a mis hermanos e a mi de LXXX hazes de pan que mi padre devia a Roye Guitierrec de Siguenca assi como a cogedor del rey don Pedro…”[2] Cuando habla de las tercias reales que le debe pagar el arcediano de Molina también habla de pan: “…Según que havemos entendido los tersóles a nos pertanyentes en los decimos de pan, bestiares e lanas que se levan en las partes de Molina por el ar­cipreste de Molina…”[3] Y cuando a las aldeas, así como a las mismas ciudades de Daroca y Calatayud: “…seydos muitas veces requeridos que.l deviesdes liurar bestias por aducir pan a Molina…”[4] Esta última orden es cuando aumenta el número de milicias en los castillos de Molina y prevé que necesitará alimentar a la tropa. Y también para transportar las armas defensivas con las que dota a los castillos: “… e haya necesaries besties qui pórtenles dites armes e arneses tro a la villa de Molina…”[5]

¿Cómo se gestionará la tierra abandonada por cuantos desaparecieron por causa de la peste o por quienes huyeron o quienes ante el miedo a la guerra abandonaron sus posesiones?

De los pastos y las hierbas habla y toma decisiones, pero del uso o abuso de las fincas de labor nada dice, aunque debemos pensar que da la misma indicación.

En todos los bajorrelieves, o capiteles del románico e incluso del gótico siempre aparecen los bueyes tirando del arado. En los lugares donde he conocido este tipo de animales para la arada eran vacas, a las que después de los trabajos se las ordeñaba, e incluso cada año parían, con lo que el rendimiento era importante, la alimentación era menos costosa, yerba (herbaje) y paja para tan buen resultado. Tal vez de esto habla el fuero cuando dice que “…Todo omne que en aldea morare et vna yunta de bueyes, dé un cafiz de décima…”[6]

Pero las fincas han aumentado y el trabajo se ha de hacer más rápido porque los fríos así lo exigen y la amenaza de asaltos o de guerra requiere estar el menor tiempo solos en el campo. Tal vez sea un atrevimiento por mi parte decirlo, pero es el momento de que los bueyes se cambiarán por caballerías. La mula es más ligera y tiene fuerza suficiente para tirar del arado y hacer una buena labor. El acarreo y la trilla son más rápidos y la era es un sitio más cercano a la vivienda para transportar el grano.

La prisa en servir el pan en previsión del asalto del rey Castellano que se acerca a las fronteras urge que las bestias estén preparadas. Lo mismo ocurre con las armas y las municiones.

No quiero decir que estos animales quedaran a disposición de las gentes de Molina, pero es indicio del amplio uso que se hacía de ellas, nombraré a los recueros con sus recuas de mulas para el transporte. Y como las circunstancias lo requerían es probable que ya fuera extendiéndose su uso y el abandono el de los bueyes. Hablo más de la sesma del campo por la mayor extensión de labor.

El menor número de personas para atender más extensión de tierra también exigía más rapidez en los trabajos del campo. El número de familias por aldea ya hemos visto cómo había descendido.

Aunque ya hemos habado del ganado no quiero perder la oportunidad de decir que su crecimiento fue significativo, aumentan los campos de pastizales al disminuir población y el cuidado del ganado es más cómodo por ampliarse las extensiones donde carear.

[1] 1369, junio 4. Valencia. (Folio 8-9).

[2] 1369, mayo 22. San Mateo. (Folio 10).

[3] 1372, marzo 30. Zaragoza. (Folio 56).

[4] 1373, mayo 3. Barcelona. (Folio 70).

[5] 1373, mayo 11. Barcelona. (Folio 73).

[6] Fueros. Capítulo 11, cédula 5ª.

Publicado en Primavera | Deja un comentario

Historia de Molina de Aragón

133º El miedo que causa la despoblación. Más de ganados y pastos

Aunque ya hemos hablado de la despoblación y sus causas, tal vez no hemos hecho suficiente hincapié en el número de familias que quedaron en las distintas aldeas. Se dice que casi no quedaban 30 fuegos o casas “…de trenta casadas o fuegos…”[1] que tributasen tanto en Herrería como en Tartanedo. No podemos adivinar el vacío que se hizo en otras aldeas.

De la peste que exterminó un gran número de personas, la guerra que si no eliminó sí lleno de pavor y miedo a quienes vivían, sumado a los encontronazos, abusos y robos que se realizaron entre las aldeas convecinas a Aragón y además la sospecha de represalias, podemos colegir el abandono en que quedaron. Y cuanto más cercanas, más afectadas. Ejemplo El Pedregal, de otros no tenemos constancia escrita.

En las demás aldeas quedan muy pocos habitantes “…e que los com­pradores de las ditas universidades (pueblos) no pueden seer ditos universidat por dos razo­nes, la una porque son pocos en nombre como no sean IIII en cada aldea, la se­cunda porque no fazen continuo domicilio en aquellas,…”[2] Es decir hay aldeas en las que apenas quedan 4 fuegos, y otras en las que ni siquiera viven, aquí no habla de que coticen, aunque se deduciría por lo que a continuación comenta.

La causa última de esta despoblación el mismo rey Pedro nos la describe, los choques entre habitantes de frontera más próxima:

“…todas acciones, questiones, peticiones y demandas e todas penas civiles e cri­minales e otras qualesquiere que contra ellos o qualquiere d’ellos nos o otro qualquiere en nombre nuestro podiessemos fer, mover e intentar en judicio o fora de judicio, por razón de qualesquiere danyos o crímenes por ellos o alguno d’ellos en tiempo de la guerra o después des que los ditos villa e condado son tornados a nuestro senyorio fechos o perpetrados en qualquiere manera cuentra nuestros sub­ditos o bienes de aquellos, tan bien de los ditos condado e villa como otros qualesquiere…”[3]

El rey perdona, sí, pero ¿y de aquellos daños o crímenes realizados en guerra y después y que están fuera de juicio, qué ocurrirá? No solo huyeron ante el movimiento de tropas, sino también por los atropellos de pueblos contra pueblos, o de los individuos de sus aldeas. Y, lo ya dicho, por las venganzas de los particulares que sufrieran atropellos o robos.

El abandono de la aldeas trae como consecuencia que entren ganados a los pastos y herbazales sin que paguen impuesto, y los cortan y sacan de estos terrenos sin dar a conocer el aprovechamiento, ya que tampoco pueden ser denunciados ni detenidos por los propietarios de los montes, es decir por los aldeanos. Sus propietarios que ya no están.

Y manda al procurador o “…coiedores de los ditos derechos de la dita villa de Molina e su condado, cada uno de vos, en su jurisdicción, constrengades y forcedes aquellos a pagar al dito procurador nuestro… tanto cuanto vos sera demostrado…”[4]

Pero al parecer, aquellos caballeros de la sierra han quedado en desuso a causa de haber convertido la caballería de Molina en soldados o caballería profesional. Por eso se ve forzado a rehacer aquella manera de cuidar y guardar los montes que ahora más que en ningún otro memento están siendo abusivamente explotados.

Y vuelve a poner en marcha el fuero en que los caballeros que defendían la sierra cobraban una borrega por cada 100 ovejas y naturalmente al juez necesario para dirimir los juicios, otra borrega[5]. Una borrega era tenida en más estima que un cordero, éste sólo servía para carne, pero la borrega era el principio de un hatajo, daría lana y criaría. Llegaría a ser una fuente de ingresos y según el número de ovejas que pastasen en las sierras, podría ser una buena garantía de riqueza.

Aún con estas defensas de los herbajes y pastizales de la sierra y todas las normativas ya conocidas en el capítulo de los abusos de estos bienes que él reclama como suyos, encuentra que el concejo de Molina le dice que: “…ponedes embargo en los erbatges de la dita villa e términos de aquella por vigor d’un mandamiento con letra nuestra a vos feyto deziendo e allegando que la part de los ditos erbatges pertanecient a los absentes de las ditas villa e aldeas, qui se son idos morar en otro logar, se pertanesce a nos e no a los qui están o moran dentro la dita villa o aldeas sobreditas…”[6] Es decir que mire a ver qué pasa con estos terrenos que pertenecía a los que se han marchado y los han abandonado, ya que según órdenes anteriores son suyos.

Es decir que algunas aldeas sí han sido abandonadas totalmente, pero en otras aún hay población, no dicen cuánta, tal vez los cuatro o alguno más como ha dicho anteriormente él mismo y que si era así mantendrían la propiedad. Pero no los que viven en Molina o en otras aldeas.

Y sigue diciendo: “…Ond como nos queramos e hayamos provedido que durant el tiempo de la dita gracia la part de los erbatges pertanescent a los absentes sea dividido entre los presentes, e que passado el dito tiempo si las aldeas de la dita villa que agora son despobladas se poblaran o no se poblaran usen en aquellas de los ditos erbages, segunt que se usa uy en las aldeas pobladas de la villa sobredita,…”[7]

Había establecido en otra misiva que en las aldeas se repartiera entre los que permanecieron las posesiones de quienes se fueron, eso sí, a la espera de que éstos volvieran, pero si no volvían y pasaban los dos años que duraba esta orden tomaba esta decisión: “…por esto a vosotros e a cada uno de vosotros dezimos e mandamos que, qualquiere mandamiento por nos a vosotros en contrario feyto el qual nos por te­nor de la present revocamos no contrastant en manera alguna embargo alguno no fagades o fagades fazer en el dito erbatge, antes aquell lexedes collir por los hom­bres de la dita villa e aldeas d’aquella alli heredados durant el tiempo de la gracia sobredito, e d’alli adelant lexedes usar los ditos hombres de los ditos erbatges en aquellas ditas aldeas pobladas o despobladas segunt que se ha usado fasta aqui e se usa uy en las aldeas pobladas…”[8] Respeta el tiempo que liberó del pago de impuestos y de otras órdenes respecto a la repoblación, pero una vez pasado ordena que se les permita aprovechar y repartir las tierras según se había usado hasta ahora.

Los términos de las aldeas y de Molina estaban delimitados y respetados por todos.

De estos repartos y maneras de hacerse con las tierras de los que abandonaron surge otro punto de crecimiento de unas posesiones sobre otras, y el aumento de territorio de las aldeas más próximas a las abandonadas. Simplemente que uno de los últimos que la dejaron se estableciera en la que más le conviniera para que ésta le acompañara a la vuelta a sus tierras abandonadas y se posicionara allí. Me refiero por ejemplo a Hinojosa con Torralbilla, Concha con Chilluentes, etc.

[1] 1369, agosto 10. Valencia. (Folio 20-21) .

[2] 1372, enero 2. Alcañiz. (Folio 45).

[3] 1372, abril 24. Zaragoza. (Folio 58).

[4] 1372, abril 21. Zaragoza. (Folio 55).

[5] 1372, abril 26. Zaragoza. (Folio 59-60).

[6] 1372, abril 26. Zaragoza. (Folio 59-60).

[7] 1372, abril 26. Zaragoza .(Folio 59-60).

[8] 1372, abril 26. Zaragoza. (Folio 59-60).

Publicado en Primavera | Deja un comentario